martes, 22 de marzo de 2016

BUKOWSKI. ....SIEMPRE BUKOWSKI
Por: Manuel Donado Solano
Bukowski, siempre el gran Bukowski; el iconoclasta e irreverente bohemio ataviado de la lúcida fobia a los grandes recintos de oropel, mientras muestra invicto, la agreste soledad de la noche anterior.


Bukowski, siempre a la sombra del mercenario amor de la adormitada rubia de cabellos desflecados y sostenes raidos por la intrepida lujuria en la noche de los grandes rascacielos


Es siempre el gran Bukowski, con la resma de hojas bailando por los rincones de la habitación al compás de la música de las aspas de un viejo ventilador sin marca y la tinta derramada por los gatos mientras juegan con unas zapatillas en medio del vómito de la madrugada anterior.

Es siempre Bukowski, el incansable maestro de cara abrupta y mirada encharcada, ajustando cuentas a su manera con los buenos modales y el baboso ideal de una sociedad que idolatra al auto y a esos regordetes jóvenes de eternos y aburridos paseos de Harvard a Palm Beach.

Es el gran Bukowski, con el enorme rostro de bestia acorralada y sus grandes e inquietas manos de ciclope ebrio, siempre dispuesto a legarnos en medio del vaho del whisky barato y el humo de sus fantasticos cigarros de ensueños, el mas hermoso de los poemas. MADOSO.

domingo, 28 de febrero de 2016

APOCALIPSIS. 
(Texto Breve)

Por: Manuel Donado Solano


Sé que ha padecido ese trance que raya en lo apocalíptico, en ese estado muy cercano a nuestra partida definitiva, a la disolución final. No mienta. En estos tiempos, todos estamos abocados irremediablemente a cargar el gran fardo de nuestra cruz y a encarar estos horribles signos que siempre empiezan por abotagarnos el rostro y rompernos el alma de la manera mas cruel.

Ya ve!. De nada vale que trate de ocultar a sus hijos y a su mujer ese cansancio del alma y las verdosas bolsas que se han empezado a formar debajo de sus ojos en medio de esa palidez espectral que han logrado dejar desde hace algún tiempo, los prolongados insomnios. 

Acéptelo! Nadie le reprochará haber tenido que abandonar aquel trabajo que ya no le llenaba espiritualmente en lo mas mínimo, y de unos años hacia acá, ante la necesidad de asumir nuevas responsabilidades, era muy poco el tiempo de que disponía para terminar esa excelente y prometedora novela, convirtiendo su estadía en aquella oficina, en la peor de las pesadillas.
Sí, seguro que es así. Todos hemos desfilado un tanto perplejos por trechos tan aciagos, que muchas veces hemos agotado nuestra capacidad de asombro. Pero usted apenas empieza en estas terribles y agotadoras lides por exprimir las palabras, hasta modelar su fina y luminosa textura, en el verso que sobreviva a la posteridad, y de ellas brote la mas hermosa sonoridad.

Todavía están muy lejos las encarnizadas y decisivas batallas donde enfrentará en franca lid el peso agobiador y el irreversible legado de los autores de cabecera que siempre lo tendrán sujetos a la ejida de sus deslumbrantes construcciones literarias, hasta que logre zafarse de esa impronta que por mucho que intentamos arrancárnosla, siempre terminamos maquillando sutilmente hasta el absurdo.

Pero no tema, todo llegará a su tiempo. Cuando se encuentre en su catre, y crea que ni siquiera con el suave rumor de la gélida noche, logre soslayar sus atribulados pensamientos, entonces no hay otra alternativa que coger la pluma y desfogarlos en ese ese incisivo y retador espectro de la hoja en blanco.
Entonces, emergerá esa espurea turbulencia de imágenes y conceptos; escuchará íntimamente, el callado llamado de extraños requerimientos y voces de otros ámbitos, anunciando el inicio de algo pletórico e ignoto que logrará exorcizar al acariciar la certeza de esa nueva tonalidad lograda en el ultimo párrafo.
Ahora, un poco mas sosegado, sin pensar en las afugias del nuevo día, se abandonará nuevamente a la extraña desazón y al nuevo reto del insistente cursor, invitándolo una vez mas, a la dolorosa y hermosa jornada con la palabra.    


sábado, 2 de enero de 2016


INSOMNIO

Por: Manuel Donado Solano.

A filo de la estival madrugada, ha llegado mas puntual que nunca, el ya menesteroso insomnio de tantas jornadas, para espantar a la muerte acechando al débil cuerpo de mi madre.
Ha venido desde otros ámbitos para darme nuevamente su mano y apartar de mi mente, ese enjambre de ideas luctuosas y velar a hurtadillas su frágil sueño.

A ponerme de presente el consuetudinario dolor y el indescriptible vacío que nos embarga y aporrea de la manera mas cruel y descarnada, ante la partida definitiva de una madre sencilla y buena.

Ahora, ya casi con la llegada del alba, en el regazo de otro sueño, imagino nuevamente a mi madre en sus años de juventud en su papel de ángel en la procesión del santo patrono, durante las fiestas de su pueblo. 

sábado, 19 de diciembre de 2015

REMILGOS
poema
por.. Manuel Donado Solano.
Echarse en el centro de la ciudad a deambular entre las aceras a reverberar los recuerdos y a hurgar en el tiempo estancado, quizás nos ponga a tono con la triste y melancólica aureola de los desbancados por el olvido.
¿Para qué evocar con sutil resignación el tiempo ido y aquellos ardientes cruces de miradas con esa hermosa morena, siempre apostados en el inofensivo podio de los anhelos frustrados?
Cuándo volverán nuevamente a juntarse estos tibios deseos de niños extraviados y confundidos en la taciturna sonata de una ciudad que hace mucho tiempo perdió el esplendor y los bríos?.
Empecemos nuevamente a mirarnos de frente, y volvamos a recomponer el jadeante y quejumbroso paso del tiempo y a hilar entre sollozos y con mucho sigilo, las comisuras de estos corazones a la deriva.
Ribera de Magangué. Diciembre 18 de 2015.

viernes, 20 de noviembre de 2015

RUMORES AUSENTES.

Por: Manuel Donado Solano.

Heme ahora, ante los débiles murmullos y la mansedumbre del moribundo río. Las riberas melancólicas, ya no reverdecen en medio del abril presuroso, a dar la bienvenida a las cerreras lluvias.
Turbias serenatas de aguas sin brios, ausentes de vientos y aquellas hermosas lunas que resbalaban su brillo sobre los inmensos matorrales al final de cada recodo.
Es como si todo se hubiera marchado con tu partida, y ahora, vago como aquel boga aferrado a su canalete en su infinito afán por remontar la espurea corriente de espumosos e infaustos recuerdos.
Triste y jadeante viaja ahora el turbio caudal, acechando en el recuerdo a la flor canela posada en las enredaderas que siempre se trepan con inaudito sigilo en los árboles enfermos y robustos que preceden en la callada llegada a los puertos de caliches y cemento.

MADOSO

domingo, 15 de marzo de 2015

SI TU TE VAS....


Si tu te vas, no sé que será de esa luna radiante y hermosa que en las tibias madrugadas siempre guía mis pasos con esa dulce mirada plateada y serena.

Si tu te vas, lo mas seguro es que los pájaros, siempre puntuales en los almendros que bordean esta Avenida, ya no entonen sus bellos cantos anunciando el nuevo día.

Si tu te vas, ya no tendría sentido este mismo trayecto de todas las mañanas y poco importará si llego a tiempo.

Si tú te vas, mi alma gemirá ante tanta ausencia y desolación. 

martes, 2 de septiembre de 2014

Recordando a nuestro gran amigo y hermano del alma, Alex Támara Garay, quien falleció el 2 de Diciembre de 2012.

                                    AUSENCIA

Para Alex Támara Garay, en los umbrales de la eternidad.
In Memoriam

Por: Manuel Donado Solano

Ahora, a partir de tu súbita e inesperada partida, es cuando la vida
nos enrostra, con el frío de los años, el consuetudinario vacío y las
persistentes brumas que dejan las ausencias definitivas.



Aquí, el eco de tu palabra reposada y sabia, será el perenne llamado
para empezar otra pagina de los recuerdos.
Siempre avizoraste cual generoso y modesto Prometeo, lo que nos
estaba vedado desde el equívoco ángulo y los floridos claroscuros en
nuestra atribulada existencia.



En estos momentos, cuando nos embarga el cruel desconcierto y la 
más insondable orfandad, el callado dolor sólo atina a entretejer 
entre sus rescoldos, las desconsoladoras premoniciones y el negro 
presagio que desde mucho antes nos habían advertido Vallejo, Kavafis y Pessoa 
como los inevitables designios que siempre han de dirigirlo todo.


Compañero, donde quiera que ahora estés, tus amigos te imaginamos
hilando hermosas ideas para las estrofas de un nuevo canto a la vida;
o en el mejor de los casos, discutiendo amablemente la más sensible 
de las propuestas de Foucault o Deleuze.